Page 17 - Rockwood & Green´s - Fracturas en el Adulto. Tomo 2 - Marbán Libros
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Capítulo 33 s Fracturas y luxaciones de la columna cervical inferior 1395
forma cerrada con tracción esquelética bivectorial, apli-
cando una fuerza vectorial anterior y superior de forma
simultánea (59).
Figura 33-24. Fractura por compresión lateral. Una TC que Lesiones por flexión lateral (Fig. 33-24)
muestra una fractura por compresión lateral que afecta al Las lesiones por flexión lateral son relativamente raras.
lado derecho del cuerpo vertebral de C6. Las lesiones en estadio I se tratan con un collarín cer-
vical rígido mientras que en las de estadio II se realiza
trumentada o por un cierre temporal del abordaje ante- una artrodesis cervical posterior instrumentada.
rior, una reducción abierta y fusión por vía posterior y
después una reexposición anterior en un tercer tiempo Lesiones por latigazo
con la colocación de un injerto con o sin instrumenta- Las lesiones por latigazo han planteado tradicional-
ción. Tras la discectomía anterior, la reducción anterior mente un dilema diagnóstico en el sentido de identificar
se realiza mediante una distracción suave del nivel una lesión tisular objetiva. Estos pacientes rara vez se
intervertebral bajo neuromonitorización al mismo tiem- presentan con fracturas evidentes radiográficamente,
po que se aplica una fuerza rotatoria posterior al cuer- pero a menudo se quejan de dolor cervical significativo
po vertebral más cefálico con un clavo de distracción de y rigidez durante un período prolongado. Es necesario
Caspar. Este método es técnicamente exigente y a practicar una radiografía dinámica tras la resolución del
menudo no tiene éxito. espasmo muscular cervical con el fin de descartar una
inestabilidad ligamentaria. La RM es útil para identificar
Lesiones por compresión-extensión (Fig. 33-22) la presencia de una lesión oculta de los tejidos blandos
Las lesiones en estadios I y II se tratan bien con una o una disrupción ligamentaria obvia. El tratamiento
ortesis cervical. Las lesiones en estadio III a menudo aceptado aconseja un programa de ejercicios de ampli-
se tratan con un halo-chaleco. Las de estadio IV y V tud de movilidad y fortalecimiento de la musculatura
se tratan mediante una reducción cervical posterior y cervical para optimizar los resultados a largo plazo (53).
una estabilización instrumentada de los niveles afec- El origen exacto del dolor en muchos pacientes, espe-
tados. cialmente en los casos crónicos, puede seguir siendo
un misterio y a menudo se complica con problemas psi-
Lesiones por distracción-extensión (Figs. 33-10 y cológicos o de compensación médico-legal (50, 70). Un
33-23) estudio mostró que en sociedades con un proceso
Las lesiones por distracción-extensión se ven habitual- organizado de compensación de daños para las de-
mente en pacientes con varias formas de enfermedad mandas legales tras las lesiones por latigazo, los resul-
ósea metabólica como la espondilitis anquilosante o la tados son óptimos en cuanto al alivio de las molestias
hiperostosis esquelética idiopática difusa. Las lesiones cervicales y la recuperación funcional (64).
de estadio I que producen primariamente disrupción
ósea pueden tratarse con reducción esquelética e Lesiones deportivas
inmovilización con halo. En situaciones de disrupción Los atletas que participan en deportes de contacto pue-
discal el método de tratamiento preferido en la discec- den sufrir lesiones de la columna cervical sin afectación
tomía anterior y artrodesis con una placa que actúa de la médula espinal que resultan en dolor, debilidad o
como banda de tensión. Las lesiones en estadio II se parestesias en una sola extremidad superior. Este com-
tratan mediante descompresión anterior y fusión instru- plejo lesional, eufemísticamente conocido como síndro-
mentada. Estas lesiones se reducen inicialmente de me stinger o burner, puede cursar con una debilidad
motora temporal unilateral del bíceps, el deltoides, el
infraespinoso o el supraespinoso con disestesias que-
mantes que se irradian desde el cuello hasta la punta
de los dedos. Estos hallazgos neurológicos pueden
durar desde algunos segundos hasta varias semanas y
se ha descrito su aparición en más de la mitad de los
jugadores de fútbol americano universitario en activo
(47, 51). Se cree que las lesiones por estiramiento del
plexo braquial intervienen en el síndrome burner cróni-
co en atletas de educación secundaria y universitarios,
mientras que la enfermedad discal degenerativa que
produce un estrechamiento del foramen intervertebral
desempeñaría un papel predominante en los pacientes
de mayor edad (43).
En un 7,3 por cada 10.000 jugadores de fútbol ameri-

