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Reconstrucción transtibial con doble haz del LCP • CAPÍT ULO 69 623

                                                                    Figura 69.7. Vista extraarticular (A) y visión artros-
                                                                    cópica (B) que muestran la colocación y la fijación
                                                                    del tornillo de interferencia, con el taco óseo del ten-
                                                                    dón de Aquiles en el túnel femoral.

con la aguja Beath y se ató a un botón a través de una incisión         De manera semejante, con otro tornillo y otra arandela para
anterointerna independiente. Otra posibilidad es colocar artros-    partes blandas, se fijó el injerto de semitendinoso o recto in-
cópicamente un tornillo de biointerferencia de partes blandas.      terno a la tibia. La fijación tibial se realizó con la rodilla fle-
                                                                    xionada a 15° al mismo tiempo que se aplicaba un cajón ante-
    Acto seguido, se tiró del extremo de las partes blandas del     rior. Con frecuencia, complementamos la fijación del túnel
aloinjerto de tendón de Aquiles y del extremo abierto del in-       tibial con un tornillo de interferncia biorreabsorbible. A conti-
jerto de semitendinoso o recto interno hasta introducirlos en el    nuación, se exploró la rodilla para comprobar si existía laxitud
túnel tibial con una aguja de calibre 18 colocado en la rodilla     residual o restricción de movimiento. Si se da alguna de estas
a través del túnel tibial y con salida por el portal artroscópico   circunstancias, volvemos a aplicar la fijación tibial hasta que
anteroexterno (Fig. 69.8).                                          se restablezcan la estabilidad y la completa movilidad.

    Se tensaron los injertos y se sometió la rodilla a varios ci-   Cierre
clos de flexoextensión, lo que contribuyó a afianzar las sutu-
ras en el injerto y a que éste pasase por los túneles. La rodilla   En este momento se examinó el pulso pedio para comprobar
se flexionó a 90° y se aplicó un cajón anterior. Con el injerto     que no se había producido ninguna lesión vascular. Se cerró la
en tensión, se usaron un tornillo y una arandela para partes blan-  rodilla por planos y se irrigó abundantemente con una solución
das con el fin de fijar el extremo de partes blandas del tendón     antibiótica. El periostio por encima de los túneles tibiales se
de Aquiles a la tibia anterointerna.                                cerró con sutura trenzada reabsorbible del número 0, y el teji-
                                                                    do subcutáneo, con sutura trenzada reabsorbible 3-0. La piel y
                                                                    los portales artroscópicos se cerraron con grapas, y se aplicó a
                                                                    la rodilla un vendaje compresivo estéril. Asimismo, se colocó
                                                                    firmemente un dispositivo con frío y una ortesis bloqueada en
                                                                    extensión completa.

                                                                    Tratamiento postoperatorio

Figura 69.8. A, Visión artroscópica de los injertos de tendón de    Tras la cirugía, llevamos a cabo un programa de rehabilitación
Aquiles y semitendinoso pasando por el túnel tibial. B, Vista ex-   dirigido por el fisioterapeuta. La ortesis se bloquea en exten-
traarticular de ambos injertos tras pasar por el túnel.             sión completa durante 4 semanas para que la reconstrucción se
                                                                    cure y evite la subluxación tibial posterior. Inmediatamente
                                                                    después de la operación, el paciente comienza las series de cuá-
                                                                    driceps, los levantamientos de pierna recta y las contracciones
                                                                    gemelares, de 5 a 10 veces al día. La carga parcial con mule-
                                                                    tas se empieza inmediatamente, volviendo gradualmente a la
                                                                    carga total en un plazo de 4 a 6 semanas. Si es necesario, se
                                                                    utiliza la electroestimulación para facilitar la contracción vo-
                                                                    luntaria del cuádriceps. A las 4 semanas, se desbloquea la or-
                                                                    tesis y el paciente comienza los ejercicios de deslizamiento de
                                                                    talón y de flexión pasiva. En este momento se continúa con
                                                                    ejercicios isométricos y de poca resistencia mediante una am-
                                                                    plitud de movimiento protegida. Para la semana 8 después de
                                                                    la intervención, esperamos contar con una flexión de rodilla de
                                                                    90°, y con flexión completa para la semana 12. La bicicleta es-
                                                                    tática puede iniciarse cuando la movilidad de la rodilla sea su-
                                                                    ficiente para esta actividad.
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