Page 18 - Radiologia Gregorio
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PRINCIPALES ENTIDADES PATOLÓGICAS 317
Figura 16-20. Hom-
bro. Radiografía.
Proyección antero-
posterior. Inestabili-
dad crónica de
hombro izquierdo
con impacto leve,
dolor y deformidad
en hombro izquier-
do en mujer de 34
años. Luxación gle-
nohumeral ante-
roinferior.
Existen signos directos (discontinuidad ósea) e indirectos (paque-
tes grasos, impactación) que proporciona inicialmente la radiología
simple, que como norma debe constar al menos de dos proyecciones
complementarias e incluir en la imagen no sólo el foco de lesión
sino las dos articulaciones adyacentes, para una correcta y completa
valoración.
Además de la fractura debida a trauma de suficiente energía sobre
hueso sano, es necesario considerar las fracturas por insuficiencia o
debilidad ósea, las fracturas patológicas asentando sobre hueso le-
sionado por enfermedad y las fracturas por stress o fatiga o sobreuso
o sobrecarga mantenida. Denominamos fractura oculta a aquella
que no se representa o pasa desapercibida radiológicamente, por
cuestiones diversas.
El análisis e informe radiológico no debe ser sólo escueto con la
delineación o trazo de fractura (en ocasiones múltiple) sino que su
descripción debe ser completa. En muchas ocasiones la TC y en me-
nor medida la RM, complementan la información planar o tridi-
mensional de la lesión para una adecuada comprensión y trata-
miento a seguir. Se referirá el trazo principal de fractura referida al
territorio óseo (húmero) o articular (cadera), los trazos acompañan-
tes, la conminutación, la localización intra o extraarticular, los des-
plazamientos de los fragmentos con posible rotación o volteo, la
impactación, los arrancamientos y fragmentos libres, la asociación
con luxaciones, la potencial inestabilidad de cinturas o anillos, etc.
Posteriormente al tratamiento, la radiología permite seguir la
evolución de la respuesta reparadora, (espontánea o tras cirugía) de
la fractura mediante la visualización de la adecuada compactación
ósea o en caso contrario la aparición de retrasos de consolidación o
pseudoartrosis.
Especial importancia tienen las fracturas del cráneo y raquis
(trauma craneoencefálico y trauma raquimedular) habida cuenta
no sólo de la importancia del daño óseo sino fundamentalmente
por la implicación o daño neurológico severo que pueden compor-
tar. En estos casos toman especial relevancia los estudios de TC y
RM que permiten valorar ambos aspectos con una aproximación
planar bi y tridimensional, dándole relevancia al neurológico sobre
el óseo.

