Page 15 - Rockwood & Green´s - Fracturas en el Adulto. Tomo 1 - Marbán Libros
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Tras reducción abierta y fijación interna (RAFI) del cúbito Capítulo 21 s Fracturas diafisarias del radio y del cúbito 907
Valoración del cúbito
de la fractura que uno esperaría encontrar tras una
Articulación radiocubital proximal (ARCP) estable lesión por impacto directo. Evans apoyó aún más esta
teoría mediante estudios experimentales. Indujo fractu-
Fracturas ARCP/codo estable ARCP/codo ras del cúbito asociadas a luxación anterior de la cabe-
de la cabeza tras post exéresis inestable za del radio mediante la fijación del húmero de un cadá-
radial reparables Exéresis quirúrgica ver en un torno para poder pronar lentamente el ante-
y ARCP estable brazo. De esta forma consiguió fracturar el cúbito y, a
medida que continuaba la pronación, se forzó el des-
RAFI de la Exéresis Recambio cabeza plazamiento de la cabeza anterior del radio venciendo
cabeza radial cabeza radial radial las estructuras estabilizadoras de la cápsula del codo.
Con silicona Las fracturas de tipo II fueron descritas por Penrose
(temporalmente) (134) en 1951. Tras observar estas variaciones en las
o metal (perma- fracturas, también fijó el húmero de un cadáver con el
codo en flexión y aplicó una fuerza al radio distal hasta
nentemente) causar una luxación posterior del codo. Entonces debi-
litó el cúbito proximal taladrando el hueso y de nuevo
Figura 21-41. Tratamiento de las fracturas de la cabeza del dirigiendo una fuerza al radio distal provocando lo que
radio asociadas a fracturas cubitales. posteriormente se llamó lesión de tipo II de Bado. Este
procedimiento indujo una fractura con angulación pos-
Biomecánica terior del cúbito y conminución anterior, así como una
luxación posterior de la cabeza del radio con fractura
Evans (126) postuló que en las fracturas de tipo I, el marginal de la superficie articular del radio proximal.
mecanismo de la lesión es la pronación forzada del
antebrazo. Él atribuyó este mecanismo porque en sus
series, las fracturas de tipo I no mostraron tumefacción
sobre el borde subcutáneo del cúbito ni la conminución
AC
Figura 21-42. A, B: Paciente de 40 años de edad
con una variante de fractura de Monteggia (frac-
tura cubital asociada a fractura y luxación de la
cabeza radial, resultando en inestabilidad en
valgo del codo). C, D: El cúbito se estabilizó ini-
cialmente mediante una placa de compresión
dinámica de 3,5 mm, y posteriormente se realizó
exéresis de la cabeza del radio a través de una
incisión diferente. Con el codo inestable en valgo
forzado y sin evidencia de inestabilidad asociada
de la articulación radiocubital distal, los ligamen-
tos capsulares mediales y laterales del codo se
repararon quirúrgicamente, estabilizando el codo
satisfactoriamente. A los 10 días se inició una
movilidad limitada.
BD

