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174 Capítulo 5 Masas renales
porción perfundida del tumor se visuali- factores: la cantidad de contraste inyec-
za como una pared gruesa densa con tado y la calidad del estudio.
margen interno irregular, que rodea el Diagnóstico por TC
centro necrótico hipodenso. La apariencia del CCR por TC varía de-
pendiendo del tamaño del tumor, la vas-
5. Ausencia de excreción de contras cularización, el grado de necrosis o los
te. Generalmente indica oclusión veno- cambios quísticos intratumorales. Los
sa por extensión tumoral. tumores pueden ser hipo, iso o hiper-
densos comparados con el parénquima
Tomografía computarizada (TC) renal normal sin contraste. La calcifica-
ción intratumoral aparece en el 31 % de
Técnica. Para realizar la TC renal es ne- los casos y puede ser central con as-
cesario el relleno de las asas intestina- pecto amorfo o más raramente periféri-
les con contraste oral, ya que las asas ca, siendo ésta lineal o curvilínea. La
de intestino delgado no rellenas pueden
simular masas o adenopatías. Se debe A
realizar un estudio basal sin contraste
iv, ya que las metástasis hepáticas de B
un CCR suelen ser hipervasculares y se
detectan mejor en los estudios basales, C
donde también se detecta mejor la pre-
sencia de calcificaciones intratumora- Fig. 5-2 A: TC. En el estudio basal apare-
les, cálculos renales, hemorragias rena- ce una masa renal sólida derecha con calci-
les y perirrenales, así como grasa ficación semilunar periférica gruesa. B: En el
intratumoral. Se suelen realizar cortes estudio dinámico existe realce de la tumora-
axiales contiguos de 10 mm de espesor ción, observándose imágenes densas linea-
y, en lesiones de pequeño tamaño, cor- les intratumorales en relación con tabiques.
tes de 5 mm o incluso menos. La admi- C: Estudio poscontraste. Persiste el realce del
nistración de contraste intravenoso es tumor, sin identificar los tabiques. Diagnós-
esencial para la evaluación por TC de tico: carcinoma de células renales.
una masa renal y del funcionamiento
renal. El contraste se administra por vía
intravenosa con inyector en una embo-
lada de 150 mL a 1.5 ó 2 mL/seg., con
cortes axiales del hígado y de los riño-
nes. La TC helicoidal es particularmen-
te útil a la hora de evaluar pequeñas
masas renales debido a la ausencia de
saltos o variaciones en la localización,
al hacer el estudio en apnea. Los estu-
dios dinámicos muestran el nefrograma
cortical. Debido a la falta de realce de la
zona medular, las masas pequeñas
pueden no detectarse, por lo que es
necesario realizar una TC más tardía,
cuando el contraste ya está en pelvis y
uréteres.
El realce de una lesión renal indica
que la lesión es hipervascular; éste es el
hallazgo más importante en la evalua-
ción de una masa renal (fig. 5-2). Sin
embargo, una pequeña proporción de
lesiones son hipovasculares y el realce
puede ser mínimo. En estos casos re-
sulta difícil determinar si una lesión se
realza realmente o si la diferencia de
valores de atenuación de la masa renal
antes y después del contraste obedece
a factores técnicos (como el efecto de
volumen parcial o promediación). La
sensibilidad para detectar el realce en
masas hipovasculares depende de dos

