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Tumores renales                                175

calcificación difusa es rara y se debe         A
generalmente a carcinomas hipovascu-
lares. Gran parte de los CCR contienen         B
áreas de necrosis y hemorragia.
                                                Fig. 5-4 A: Masa renal sólida. Se observa
   En ocasiones, los CCR pueden con-           una mala definición de la interfase entre la
tener grasa por invasión del seno renal        masa y el parénquima renal con realce hete-
o por metaplasia ósea del tumor con            rogéneo y zonas de necrosis intratumoral. B:
formación de trabéculas y médula ósea.         Se ve un trombo en el interior de la vena
La combinación de grasa y calcificacio-        cava inferior (flechas) y una masa suprarre-
nes sugiere el diagnóstico de CCR, ya          nal derecha. Carcinoma de células renales.
que los angiomiolipomas no suelen cal-
cificarse (fig. 5-3).                          Resonancia magnética
                                               La resonancia magnética ha demostra-
   Después de la administración de con-        do su utilidad en la detección y estadifi-
traste intravenoso, el CCR se realza,          cación de las masas renales. Las se-
aunque sin llegar a medir lo que el parén-     cuencias convencionales espín-eco
quima renal normal. Los incrementos de         (SE) y fast SE, han sido las más utiliza-
los valores de atenuación por debajo de        das para el estudio de masas renales.
10 UH no son valorables y pueden de-           Los planos coronal y sagital son parti-
berse a volumen parcial con el parénqui-       cularmente útiles en la evaluación del
ma renal adyacente. El realce de la lesión     sistema venoso. A este respecto, las
generalmente es heterogéneo por necro-         secuencias eco de gradiente ofrecen
sis o hemorragia intratumoral. El margen       imágenes con alta señal en los vasos
de la lesión suele ser irregular con mala      sanguíneos con flujo y son muy útiles
definición de la interfase entre la masa y     para valorar la presencia de trombo y su
el parénquima renal normal (fig. 5-4). Con     extensión. Será conveniente utilizar sin-
el uso de estos criterios radiológicos, la     cronización con el latido cardíaco en
fiabilidad diagnóstica es de un 95 %. Los      caso de extensión del trombo a la por-
CCR pequeños, menores de 3 cm, a ve-           ción superior de la VCI y la aurícula de-
ces presentan un contorno liso, son ho-        recha.
mogéneos y difíciles de diferenciar de
algunas lesiones benignas. Los carcino-           La apariencia del CCR en RM sin
mas quísticos renales suelen presentar         contraste intravenoso varía dependien-
múltiples tabiques gruesos (> 1 mm), a         do de la homogeneidad del tumor (fig.
veces con calcificaciones y engrosa-           5-5). Si no existen áreas de hemorragia
miento irregular o nodular de la pared. El
diagnóstico diferencial entre CCR quísti-
co y quiste complicado puede ser muy
difícil, por lo que suele ser necesaria la
exploración quirúrgica.

 Fig. 5-3 Masa renal izquierda de gran
tamaño que presenta calcificaciones amor-
fas centrales y zonas grasas por invasión del
seno renal. Carcinoma de células renales.
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