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Tumores renales                             193

AB

 Fig. 5-27 A: Urografía intravenosa. En el tercio proximal del uréter izquierdo se aprecia
un defecto de repleción irregular (flechas) sin uropatía obstructiva. B: En la TC con contras-
te se ve el defecto de repleción en el uréter con dilatación moderada del mismo (flecha).
Diagnóstico: carcinoma de células de transición.

las anomalías de la grasa por TC son        detectan igual que con la TC. En las
inespecíficas y pueden ocurrir secunda-     secuencias ponderadas en T1 los tumo-
riamente a procesos inflamatorios y he-     res tienen una intensidad de señal igual
morrágicos. La simple obliteración de la    o menor que la del parénquima renal. En
grasa peripelviana, por tanto, no es un     las secuencias ponderadas en T2 hay
signo seguro de infiltración extrapelvia-   un aumento de la intensidad de la señal.
na. Se sospecha infiltración del parén-     Tras la administración de gadolinio se
quima renal cuando hay una distorsión       produce realce de la lesión, similar a los
de la estructura renal normal, con as-      estudios con TC, aunque las lesiones
pecto heterogéneo. El único criterio de     son hipovasculares en la angiografía. En
extensión tumoral perirrenal es la de-      pacientes alérgicos al yodo, la RM es el
mostración de extensión directa de una      método de elección para la estadifica-
masa intrarrenal en la grasa perirrenal.    ción de estos tumores.
El engrosamiento de los tabiques de la
grasa perirrenal y el engrosamiento de      Seguimiento de los CCT del tracto
la fascia de Gerota son inespecíficos y     superior
pueden aparecer en procesos no tumo-
rales.                                      Un 12 % de pacientes con CCT de los
                                            cálices, pelvis u uréteres presenta nue-
   En un 95 % de los casos se realiza       vos tumores en el tracto superior a los
una estadificación correcta por TC. Los     2-3 años. Un 4 % de pacientes con CCT
CCT en la pelvis o en los cálices tienden   en vejiga manifiesta lesiones en el tracto
a diseminarse medialmente a través del      superior (fig. 5-28). La urografía intrave-
hilio renal e invadir estructuras retrope-  nosa y la pielografía ascendente son las
ritoneales adyacentes. La invasión de la    dos técnicas de elección en el segui-
vena cava inferior ocurre en 5-7 % de       miento de estos pacientes, así como la
los pacientes. Aunque la afectación de      citología urinaria. Un 20-40 % de pa-
la vena renal no es una contraindicación    cientes con CCT renales y un 20-55 %
quirúrgica, reduce la supervivencia a los   de pacientes con CCT en uréteres pre-
5 años. Los pacientes con tumores pel-      sentan de forma metácrona lesiones en
vicaliciales de alto grado tienen gran      la vejiga, por lo que la cistoscopia perió-
incidencia de metástasis en ganglios        dica está indicada en su evaluación.
linfáticos, pulmón, huesos e hígado, en
este orden de frecuencia.                      Los pacientes con CCT renales trata-
                                            dos con nefrectomía y ureterectomía
   Resonancia magnética. La RM no tie-      parcial recaen en el muñón ureteral en
ne un papel esencial en la evaluación de    un 50-80 % de los casos. Aunque el tra-
estos tumores. La invasión del parén-       tamiento quirúrgico de los CCT de la
quima renal y la invasión perirrenal se     pelvis renal y uréter ha sido la nefroure-
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