Page 8 - Ballesteros . Gómez Barrena . Bonsfills . González Díaz - Columna Toracolumbar - Marbán Libros
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214 ballesteros • Columna toracolumbar

                   Figura 7.83. Tras fresar la cortical dorsal una profundidad de unos 5 mm en el punto de entrada elegido, se
                   aprecia la zona de sangrado característica (zona roja) que marca la entrada en la esponjosa del pedículo. En las
                   imágenes se aprecia el relleno por sangrado de la zona roja.

                                                                                                                    Figura 7.84. Arriba:
                                                                                                                    tunelización del pedículo:
                                                                                                                    utilizando un disector pedicular
                                                                                                                    torácico específico de punta
                                                                                                                    roma de 2 mm se ejerce presión
                                                                                                                    sobre la esponjosa descubierta
                                                                                                                    buscando la zona ósea más
                                                                                                                    blanda (soft spot). Abajo:
                                                                                                                    la tunelización del pedículo
                                                                                                                    en busca del punto blando
                                                                                                                    comienza después de haber
                                                                                                                    eliminado 5 mm de hueso
                                                                                                                    desde la cortical posterior. La
                                                                                                                    punta del disector se encuentra
                                                                                                                    a la altura del saco dural (línea
                                                                                                                    amarilla). Una trayectoria
                                                                                                                    peligrosa tendría que ser
                                                                                                                    muy oblicua, lo que explica
                                                                                                                    la baja incidencia de lesiones
                                                                                                                    neurológicas cuando se utilizan
                                                                                                                    tornillos torácicos.

                   Figura 7.85. Izquierda: primera fase de la tunelización. Se orienta el disector con la concavidad dirigida hacia
                   lateral (para evitar la perforación medial) y se ejerce una presión controlada en dirección ventral. Tras alcanzar
                   una profundidad de 15 mm a 20 mm, la longitud del pedículo, se retira el disector. Se comprueban por palpación
                   las paredes del túnel. Centro e izquierda: segunda fase de la tunelización. Se vuelve a introducir el disector
                   dirigiendo su punta hacia medial, para adaptarse a la curvatura de la pared medial del pedículo, hasta llegar a
                   la profundidad anteriormente alcanzada. Se continúa perforando en dirección anterior de forma suave estando
                   atento a la aparición de saltos durante el avance. Una vez alcanzada la profundidad deseada se rota 180° el disector
                   para dilatar el trayecto pedicular.
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